Donde la medicina se volvió vocación.
Nací y crecí en Perú. Desde niña conviví con el ambiente hospitalario como voluntaria, lo que me llevó a entender que quería hacer de la medicina mi profesión. Por eso me dediqué al máximo para conseguir entrar en la Universidad Peruana Cayetano Heredia.
Cuando me gradué, trabajé en hospitales privados de referencia en Lima, con pacientes graves, muchos de ellos oncológicos. Fue allí donde entendí que, incluso con acceso a cuidado médico de punta, tratar la enfermedad no bastaba.